Si hace un par de años me cuentan que voy a estar aquí, escribiendo esto, no sólo no me lo habría creído sino que además, me habría reído con ganas.
Y es que hay veces que piensas que nunca vas a estar en el otro lado, en el lado de los que dicen "no te preocupes, encontrarás a alguien cuando menos te lo esperes"
¡Cuánto se acaban odiando esos tópicos!
Es cierto que son muy socorridos, porque nunca sabemos qué decir. Normalmente no suele haber una razón para que tu amigo o amiga no encuentre a alguien (y si la hay no se la vas a decir, porque "eres una borde" o "es que podías darte una duchita más a menudo, amigo" no son frases de buena amiga), así que tiras de tópicos: "Los tíos son idiotas", "A todas las tías les gustan los cabrones", "Seguro que pronto conocerás a alguien", aun sabiendo que no, no todos los tíos son idiotas, ni a todas las tías les gustan los cabrones y mucho menos puedes saber si tu amigo o amiga va a encontrar pronto a alguien, a menos que tengas poderes. (En cuyo caso, ¿qué haces leyendo esto, si ya sabes cómo va a acabar?)
Estas frases son, para el que las escucha, como el agua fría en una quemadura. Calma un rato y luego la quemazón sigue ahí. Y al final se les acaba cogiendo tirria.
Pues bien, yo era de esas. Yo era de las que escuchaba esas frases cada dos por tres. Y las odiaba, ¡cómo las odiaba! No entendía que con lo grande que es el mundo no hubiera nadie para mí. ¿Por qué no me había chocado aún con alguien que tirara mis apuntes y al agacharse se enamorara perdidamente de mí?
¡Cuánto daño han hecho las películas americanas!
Yo no sé en América, pero aquí si te chocas con alguien y tiras sus apuntes lo más bonito que te va a decir es que mires por donde vas. Y no los culpo, yo haría igual.
El caso es que justo hace un año yo pasé al otro bando. Encontré a alguien, y todo ese tiempo que estuve con gente equivocada me sirvió para saber que éste era el que realmente valdría la pena. Y todo ese tiempo que pasé sin pareja me sirvió para valorarme, quererme y saber que no se necesita una media naranja que nos complete, que ya estamos completos y que lo que hay que buscar es gente que te quiera, con lo bueno, con lo malo y con lo regular.
Yo tuve suerte y lo encontré. Al final se trata de eso, de suerte. Estar en el sitio correcto en el momento correcto. Y como la suerte no se puede planear, vive tu vida tranquilamente, disfruta de lo que tienes, que cuando aparezca esa persona, lo sabrás.
Si me cuentan hace dos años que voy a estar aquí, escribiendo esto, no me lo creo. Y aún así aquí estoy. Si es que cuando menos te lo esper... ay, perdón, la costumbre.