miércoles, 23 de noviembre de 2016

Tú y yo sabemos la verdad

Te llamarán ingenuo, chiflado, te dirán que no aprendes.

Te intentarán convencer de que el vaso está medio vacío, de que la vida es un martirio que hay que sobrellevar y que el mundo está lleno de gente cruel.

Pero tú y yo sabemos la verdad...

Tú y yo sabemos que no eres ingenuo, sino soñador.

Sabemos que no hay nada mejor que ser un loco y vivir feliz en esa locura, que caerse sirve para verlo todo desde abajo, con una nueva perspectiva que te ayude a trazar un plan diferente para conseguir tu objetivo.

Tú y yo sabemos que el vaso está como tú lo quieras ver, que la vida es un regalo y que hay que disfrutar de cada día y las pequeñas cosas que nos ofrezca y que sí, que habrá gente mala, pero son necesarios para saber distinguir a la gente que vale la pena, a la gente que debemos elegir para acompañarnos en esta aventura.

Tú y yo sabemos la verdad...

Así que sal ahí y disfruta, sonríe, canta, baila, besa, abraza, salta y vive, sobre todo, vive, que nadie puede vivir tu vida por ti.

Tú y yo sabemos la verdad y ellos... ellos no saben lo que dicen.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Tú puedes marcar la diferencia.

Pienso que existe una frase que, aunque ya tiene un tiempo, rige desde siempre mi comportamiento con los demás:

"Trata a los demás como quieres que te traten a ti"

Es algo básico y a la vez muy poco común. La empatía parece que no está de moda; ahora lo que se lleva es el egoísmo, el "por mí y por todos mis compañeros, sí, pero por mí primero"

Y claro, así nos luce el pelo. 

Políticos que roban un dinero que no es suyo, gente que mata para defender sus ideas, personas que maltratan a sus parejas porque se creen superiores... 

Cuándo nos vamos a enterar, señores, de que aquí no hay nadie mejor que nadie, y que nadie tiene derecho a privar a otra persona de su dinero, su libertad, su vida... Que con el "ojo por ojo" sólo vamos a conseguir quedarnos todos ciegos... más ciegos de lo que ya estamos.

Sé que puede parecer muy desesperanzador, pero mi objetivo es todo lo contrario. Porque sé que se puede cambiar, porque también hay personas que, con sus actos, nos devuelven la fe en la humanidad cada día. Y una de esas personas puedes ser tú. Sí, tú. 

Sal ahí y demuestra al mundo que podemos ser diferentes. Cede tu sitio a los mayores en el metro, sonríele a la gente, trata con respeto a los demás y ayuda siempre que puedas. Son cosas que no cuestan trabajo pero que para otros puede ser muy importantes.

Pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia. Sé la diferencia.