sábado, 27 de agosto de 2016

Nadie mejor que tú para ser tú.

La industria de la moda me dice que tengo que ser delgada, la televisión me dice que tengo que ser guapa (o que tengo que comprar productos de maquillaje como si no hubiera un mañana para disimular que no lo soy). La sociedad me dice que tengo que ser hija, madre, mujer y trabajadora, a poder ser, todo antes de los 30 y, además, hacerlo todo bien.

Y yo, ajena a todo lo que se espera de mí, sólo quiero ser yo.

Yo, con mis virtudes y mis defectos. Yo, con mis pelos revueltos de buena mañana y el pijama descasado porque me he puesto las partes más cómodas de dos pijamas distintos. Yo, con mi ordenado desorden y mis "mañana me pongo y ordeno todo" que rara vez se cumplen. Yo, con mis ironías y sarcasmos que aprendí a usar para defenderme de pequeña y ahora son parte de mí. Yo, con mi sonrisa por bandera y mis ganas de mejorar cada día. Yo.

Y tú debes ser tú y no lo que los demás quieren que seas. Porque tú y yo somos una mezcla maravillosa formada por el lugar del que venimos, por lo que nos enseñaron nuestros padres, nuestros mayores y nuestros maestros, por las experiencias que hemos vivido y las veces que nos hemos caído y vuelto a levantar; por la gente que conocemos, la que está con nosotros y la que se quedó por el camino. Todo eso nos hace únicos, irrepetibles, especiales.

Que no os hagan creer que tenemos que ser "perfectos", porque nadie lo es. No tenemos que ser perfectos, tenemos que ser felices, y la felicidad no consiste en tenerlo todo, sino en disfrutar de lo que tienes. Disfruta de tu vida, de tu cuerpo, de las experiencias que te ofrezca la vida; disfruta de la gente que te rodea y no dejes de intentar conseguir tus sueños, los tuyos propios, y no los de los demás.

La vida es demasiado corta para ser lo que otros quieren que seas.







lunes, 22 de agosto de 2016

Nueva sección: Mundo friki para principiantes

Todos somos "frikis" de algo. Partamos de esa base. El término "friki" que viene del inglés freak, significa "persona que es ferviente entusiasta de algo". Y ese "algo" puede ser cualquier cosa: desde los sellos hasta el fútbol pasando por las ediciones de Eurovisión o los escarabajos peloteros.

En España entendemos normalmente por "friki" alguien que está interesado en los cómics, las series, los videojuegos, los superhéroes... y con ese sentido utilizo esa palabra aquí. Explicado queda para que nadie se confunda o se sienta excluido. Así que si estás pensando "Es que a mí me gusta Cervantes y me he leído El Quijote 10 veces para aprenderme los diálogos de memoria, ¡yo también soy un friki!" no te quepa la menor duda de que lo eres. Y paciencia también tienes a espuertas.

Pues bien, dicho esto, empiezo con el primero de los posts de "Mundo friki para principiantes":

Mi novio es friki. Yo no lo sabía cuando lo conocí porque claro, uno no lleva la etiqueta de "friki" puesta a menos que te dediques a ir vestido de Obi Wan Kenobi y te enciendas los cigarrillos con la espada láser. En caso de que encuentres a alguien así, pregunta por la salida, que puede que te hayas colado en una "Comic-Con" sin darte cuenta.

Lo fui descubriendo poco a poco. Veía series de superhéroes, hablaba de videojuegos que yo no conocía, seguía miles de series a la vez... y yo, en mi afán por tener cosas en común con él, decidí darle una oportunidad al mundillo a ver qué pasaba.

Empecé por lo más light: las películas de superhéroes. Pensé "bueno, si la peli no está bien, al menos los protagonistas son guapos". ¡Y vaya si lo son! Chris Evans, Chris Hemsworth, Stephen Amell y un sinfín de chicos guapos aparecen en las pelis y series de superhéroes. Si os interesan más las chicas tampoco se quedan cortos: Scarlett Johansson,  Gwyneth Paltrow, Gal Gadot... Hay para todos los gustos. La primera película que vi fue "Iron Man", creo (craso error, ya os contaré por qué cuando hablemos del orden de las películas de Los Vengadores). El caso es que la peli me gustó, mucho además, y decidí que esto podía estar bien. Luego vinieron las series, los libros, más pelis...

En esta sección os quiero ir contando lo poco que sé o he aprendido del mundillo friki. Si ya sois frikis os advierto que soy principiante y me daréis mil vueltas, pero os vais a reír con mi introducción al mundillo, seguro. Quién sabe, si quieres que tu novia vea "The Flash" y no sabes cómo convencerla, igual aquí encuentras alguna que otra idea.


Los protagonistas de la serie "The Big Bang Theory" vestidos de Batgirl, Wonder Woman, Supergirl y Catwoman


viernes, 19 de agosto de 2016

El fin justifica los miedos

Todos hemos oído frases como "El que no arriesga, no gana", "El que algo quiere, algo le cuesta" o "Sobre los cobardes no hay nada escrito" y desde luego llevan razón. Pero también hay otro que dice "Del dicho al hecho, hay un trecho".

Y es que estoy segura de que tú también has fantaseado con darle un gran cambio a tu vida. Seguro que quieres encontrar el trabajo de tus sueños o mandar a tu jefe a freír monas y montar tu propio negocio; decidirte a pedir un crédito al banco y comprar esa casa que tanto te gusta o, quién sabe, quizás estás pensando venderla e irte en autocaravana a ver el mundo.

El problema está en que nuestra zona de confort es demasiado tentadora. Nos atrapa como la cama cuando suena el despertador un lunes a las 7:00. Y lo dejamos pasar. Nos decimos que ahora no es buen momento, que es un cambio demasiado brusco y que ya llegará el día en que cumplamos nuestro sueño, que hay tiempo de sobra.

Cualquier momento es un buen momento si es lo que tú deseas hacer. Nunca vas a ser más joven de lo que eres hoy y cada día que luches por tus sueños estarás un día más cerca de conseguirlos.

Sé que hay veces que puede parecer que la montaña es demasiado alta, que llegar a la cima es cosa de titanes, de esos que aparecen en los periódicos o en la portada de la revista Forbes. Pero esa gente es gente como tú y como yo, solo que no se amedrantaron ante la montaña y dieron el primer paso, y luego el segundo, y luego otro, y otro y otro...

He leído esta frase en el libro "X" de Risto Mejide (lo llevo medio, ya os contaré qué tal) y creo que viene que ni pintada (y nunca mejor dicho. Por cierto, soy novata en esto de hacer carteles, espero ir mejorando):




No esperes a que los cambios llamen a tu puerta o puede que te pases la vida esperando. Sal ahí, vístete con tu mejor sonrisa, aunque en el fondo te mueras de miedo, y cómete el mundo, que nadie lo hará por ti.

Puede que consigas tus sueños o puede que no, pero... ¿te vas a quedar con la duda?

lunes, 8 de agosto de 2016

Los lunes, esos grandes incomprendidos.

¿Cuántos de vosotros os habéis levantado hoy diciendo "¡Qué bien, ya es lunes!"?  (Si es vuestro cumpleaños, santo, aniversario o similar, no cuenta y si estáis de vacaciones, tampoco.)

Imagino que muy pocos. Y es que los lunes no suelen gustar. Los pobres lunes no tienen la culpa, pero es que llegan justo después del sábado y el domingo y claro, es como la lechuga que ponen al lado del solomillo para acompañar. Te la comes, sí, pero sin tantas ganas.

Nos pasamos medio domingo quejándonos porque al día siguiente es lunes y nos pasamos todo el lunes quejándonos de lo mucho que queda para el viernes. ¿Y si dejáramos de quejarnos tanto?

La semana es como es, y después del domingo viene el lunes y después del lunes el martes, eso es así. Y da igual lo mucho que nos quejemos, porque no va a cambiar. Entonces, ¿por qué no nos dedicamos a disfrutar de cada día? Llamadme loca, pero si nos lo proponemos, hasta los lunes pueden ser días geniales.

Los lunes son los mejores días para empezar propósitos. ¿Te acuerdas de todas esas cosas que has guardado en el cajón del "un día de estos tengo que..."? "Un día de estos tengo que empezar la dieta", "Un día de estos tengo que apuntarme al gimnasio", "Un día de estos tengo que llamar a Pedro, que hace mucho que no sé de él", "Un día de estos tengo que ir a ver a la abuela". Pues bien, hoy es un día de estos. Ya no hay más excusas. No hace falta que empieces todo a la vez, pero haz una de esas cosas que llevas siglos posponiendo, verás qué bien que sienta.

Otra forma de hacer que un lunes se convierta en EL lunes (puede aplicarse a cualquier día de la semana) es hacer esas pequeñas cosas que te hacen feliz: Sal a desayunar fuera, ponte tu música favorita en el coche y canta como si no hubiera un mañana, date un baño relajante, queda con tus amigos para dar una vuelta o pasea solo por la calle si te apetece. Cualquier día puede ser un gran día si te lo propones.

Los malos lunes no nacen, se hacen, y los buenos, también. Cada día es una página en blanco y en nuestra mano está llenarla de quejas y tachones o de color y cosas positivas.

Y tú, ¿qué vas a escribir hoy?


lunes, 1 de agosto de 2016

Si me lo cuentan, no me lo creo.

Si hace un par de años me cuentan que voy a estar aquí, escribiendo esto, no sólo no me lo habría creído sino que además, me habría reído con ganas.

Y es que hay veces que piensas que nunca vas a estar en el otro lado, en el lado de los que dicen "no te preocupes, encontrarás a alguien cuando menos te lo esperes"

¡Cuánto se acaban odiando esos tópicos!

Es cierto que son muy socorridos, porque nunca sabemos qué decir. Normalmente no suele haber una razón para que tu amigo o amiga no encuentre a alguien (y si la hay no se la vas a decir, porque "eres una borde" o "es que podías darte una duchita más a menudo, amigo" no son frases de buena amiga), así que tiras de tópicos: "Los tíos son idiotas", "A todas las tías les gustan los cabrones", "Seguro que pronto conocerás a alguien", aun sabiendo que no, no todos los tíos son idiotas, ni a todas las tías les gustan los cabrones y mucho menos puedes saber si tu amigo o amiga va a encontrar pronto a alguien, a menos que tengas poderes. (En cuyo caso, ¿qué haces leyendo esto, si ya sabes cómo va a acabar?)

Estas frases son, para el que las escucha, como el agua fría en una quemadura. Calma un rato y luego la quemazón sigue ahí. Y al final se les acaba cogiendo tirria.

Pues bien, yo era de esas. Yo era de las que escuchaba esas frases cada dos por tres. Y las odiaba, ¡cómo las odiaba! No entendía que con lo grande que es el mundo no hubiera nadie para mí. ¿Por qué no me había chocado aún con alguien que tirara mis apuntes y al agacharse se enamorara perdidamente de mí?

¡Cuánto daño han hecho las películas americanas!

Yo no sé en América, pero aquí si te chocas con alguien y tiras sus apuntes lo más bonito que te va a decir es que mires por donde vas. Y no los culpo, yo haría igual.

El caso es que justo hace un año yo pasé al otro bando. Encontré a alguien, y todo ese tiempo que estuve con gente equivocada me sirvió para saber que éste era el que realmente valdría la pena. Y todo ese tiempo que pasé sin pareja me sirvió para valorarme, quererme y saber que no se necesita una media naranja que nos complete, que ya estamos completos y que lo que hay que buscar es gente que te quiera, con lo bueno, con lo malo y con lo regular.

Yo tuve suerte y lo encontré. Al final se trata de eso, de suerte. Estar en el sitio correcto en el momento correcto. Y como la suerte no se puede planear, vive tu vida tranquilamente, disfruta de lo que tienes, que cuando aparezca esa persona, lo sabrás.

Si me cuentan hace dos años que voy a estar aquí, escribiendo esto, no me lo creo. Y aún así aquí estoy. Si es que cuando menos te lo esper... ay, perdón, la costumbre.

Bienvenidos (de nuevo)

¡Este blog ha tenido ya tantos nombres y formas diferentes...!

Y aquí está de nuevo, esta vez para conseguir que sonriáis un ratito con pensamientos, curiosidades y demás cosas que se me pasen por la cabeza.

Ya veis que se sigue llamando "Un blog como otro cualquiera" porque es exactamente lo que es, sin pretensiones de ningún tipo. Qué queréis que os diga, me gusta escribir y compartir cosas y quiero usar este blog para hacerlo.

Todo el que tenga un rato es bienvenido. Pasad y poneos cómodos, que esto no ha hecho más que empezar.