Después nos desengañamos, y pensamos que eso de cambiar el mundo es cosa de otros, como políticos o empresarios. No nos damos cuenta de que para conseguirlo no es necesario ser Steve Jobs, o Barack Obama. Todas esas personas han contribuido en gran medida a la historia, eso es innegable, pero nosotros también podemos hacer mucho con pequeñas acciones.
Hay una gran frase plasmada en el muro de Berlín que expresa esto a la perfección:
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Many_Small_People_Quote_Graffiti.jpg
"Mucha gente pequeña, en muchos lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo"
Quizás no llegues a descubrir una vacuna milagrosa o a inventar el aparato más revolucionario, pero puedes ayudar a las personas de tu entorno, hacer su vida mejor o simplemente alegrarles el día con una palabra de afecto o una sonrisa.
No puedes reforestar el Amazonas o limpiar todos los océanos tú solo, pero puedes reciclar, usar una bolsa de tela en el supermercado, ir en transporte público o limpiar lo que encuentres tirado en la playa o la montaña.
Tú, sí, tú, puedes influir con tus acciones en otras personas y, ¿quién sabe? puede que animes a esas personas a mejorar un poco el mundo de otras.
¿No es maravilloso?

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